Tras sobrevivir dieciocho años en el abismo, Lía, la legítima princesa elfa, regresa a su hogar. Sin embargo, su propia familia la tortura sin piedad para proteger a la impostora que robó su corona. Todo estalla cuando su hermano asesina a sangre fría al herrero enano que la crio con amor. Este acto brutal rompe el sello que reprimía el poder de Lía, desatando una fuerza lunar imparable y revelando su marca sagrada. Ante la abrumadora verdad, su despreciable familia cae de rodillas suplicando perdón. Sosteniendo a su padre muerto, Lía los sentencia con una sola palabra: jamás.